Como mencionamos previamente, los floculantes son la mejor alternativa para mantener la piscina limpia y combatir el agua turbia; muchos individuos creen que éste químico es tóxico y su uso peligroso, pero debemos señalar que los que se comercializan en el mercado actual no lo son; de todas formas, los fabricantes aconsejan no bañarse apenas éste se ha vertido. Para entender mejor este producto decimos que anteriormente estaba hecho a base de polímeros inorgánicos y polímeros naturales; y aunque hoy sus compuestos no han cambiado, sí se han sintetizado de gran manera.
Soluciones alternativas
La utilización de floculantes no es la única solución con la que podemos contar a la hora de combatir el agua turbia; en caso de no querer utilizar ningún tipo de químico de carácter fuerte, entonces empezaremos por limpiar a fondo el sistema de filtración. Una vez hecho esto, lo pondremos en marcha y lo dejaremos funcionar hasta que notemos que el agua se convierta en “incolora y cristalina”. Ajustaremos el valor de ph entre 7.0 y 7.4 a través de un reductor de ph o incrementador de ph, dependiendo de la situación y añadiremos un poco de cloro para dar un tratamiento antichoque. Si el problema persiste recurriremos a tratamientos con diversos floculantes, antialgas y otros ácidos; es fundamental diluir todo producto que utilicemos en los natatorios para evitar dañar la pintura o los acabados de la piscina, en especial si optamos por los floculantes.
